Cuando dos trabajadores desarrollan un trabajo igual, la mayor formación académica de uno de ellos no justifica, por sí misma, una mejor retribución.

Así lo sostuvo la Corte Suprema de Justicia, al explicar que de acuerdo con el artículo 143 del Código Sustantivo del Trabajo (CST), dos trabajos se consideran iguales cuando también lo son el cargo, la jornada y las condiciones de eficiencia de quienes los desempeñan, cuyo salario debe ser igual.

Según el alto tribunal, dicha norma contempla tres criterios para que dos trabajadores se consideren iguales y reciban la misma retribución: dos de tipo objetivo (puesto y jornada) y uno subjetivo (condiciones de eficiencia). Si uno de esos elementos es distinto, se justifica una diferencia retributiva entre los trabajadores, pues, en tal caso, sus trabajos no se consideran iguales.

Para la corporación, cuando dos trabajadores desempeñan el mismo trabajo, el hecho de que el empleador cambie el perfil del cargo al exigir nuevos requisitos de formación académica que solamente reúne uno de ellos no implica que su trabajo se torne más eficiente.

No obstante, si por efecto de la mejor formación académica a uno de los trabajadores se le encomiendan funciones adicionales, diferentes o más especializadas, o simplemente desempeña más eficientemente las asignadas al puesto de trabajo, no puede aducirse que está dentro de la situación planteada por el estatuto laboral.

De acuerdo con la Corte, en ese caso los trabajos desempeñados no son iguales, ya que, o bien la labor no es la misma o, siéndolo, el desempeño de uno es más eficiente, lo que permite un trato retributivo o salarial diferente.

Con estos argumentos, la Sala Laboral ordenó el reconocimiento y pago al trabajador demandante del reajuste salarial, prestacional, de vacaciones y demás emolumentos salariales, frente a los pagados a uno de sus compañeros de trabajo, quien percibía un mayor salario, por sus títulos universitarios.

Fuente: Garcés Aranda Consultores